FreeToGenerate.com

100% gratis · sin registro · nada sale de tu navegador

Todavía no has añadido ningún PDF.

Todo ocurre dentro de tu navegador: los archivos no se envían a ningún servidor y no queda nada guardado.

También disponible en: English · Português · Français · العربية

Unir PDF sin subir tus archivos a ningún servidor

Combina varios PDF en uno solo, en el orden que tú decidas, sin que ninguno salga jamás de tu navegador.

Qué es un unificador de PDF

Un unificador de PDF toma varios archivos y los convierte en uno solo, respetando el orden que tú decidas. Aquí esa unión ocurre enteramente dentro de la pestaña del navegador: los PDF nunca salen de tu ordenador, no se genera ninguna petición de red hacia ningún servidor, así que no hay ni un instante en que tus archivos estén de camino a otro sitio ni una copia ajena que alguien deba acordarse de borrar después.

Eso importa especialmente porque lo que la gente suele unir aquí son contratos firmados, nóminas, extractos bancarios, facturas, informes médicos o escaneos del DNI y el pasaporte — justo los documentos que menos ganas dan de entregar a un servidor desconocido. Las herramientas grandes del sector, como iLovePDF o Smallpdf, procesan tus archivos en su nube; esta los procesa donde ya estaban: en tu navegador.

Cómo se usa

  1. Suelta o elige tus PDF. Arrastra varios archivos a la vez a la zona de carga, o haz clic para seleccionarlos desde tu equipo.
  2. Ordénalos como quieras unirlos. Cada archivo aparece en una lista con su nombre, su número de páginas y su peso; usa los botones para subirlo, bajarlo o quitarlo — el orden de la lista es el orden final del PDF. Puedes seguir sumando archivos con Añadir más archivos, o empezar de cero con Vaciar.
  3. Descarga el resultado. En cuanto añades o reordenas archivos se actualizan el total de páginas y el peso final; pulsa Descargar y el PDF unido se guarda directamente en tu equipo.

Qué sobrevive a una unión y qué no

Para comprobar que la unión no toca el contenido, se unieron dos PDF de prueba y el resultado se volvió a abrir con una librería de PDF distinta a la que hizo la unión, para no fiarse de la misma herramienta que juzga su propio trabajo. Al leer las páginas en orden salió exactamente esto: ALPHA página 1, ALPHA página 2, BETA página 1, BETA página 2, BETA página 3. El texto, las fuentes, las imágenes y los gráficos vectoriales de cada página llegan intactos, y el orden es el de tu lista, no el de los nombres de archivo — al invertir los dos PDF de entrada, el resultado empezaba por BETA página 1.

Lo que no sobrevive es otra cosa, y conviene saberlo antes de unir, no después. Un archivo de prueba con el título The Original Title y un campo de formulario salió al otro lado sin título y con cero campos de formulario, aunque el texto de sus páginas seguía intacto. No es un fallo: copiar páginas mueve los objetos de página y los recursos que usan, como fuentes o imágenes, pero los marcadores, los campos de formulario interactivos y los metadatos del documento —título, autor— pertenecen al documento entero, no a sus páginas sueltas. Un PDF unido es, estructuralmente, un documento nuevo, así que quien necesite conservar un formulario ya relleno debería aplanarlo antes de unirlo.

Tampoco queda ninguna marca en el archivo. Muchas herramientas de PDF escriben su propio nombre en el campo Producer cada vez que guardan un archivo; aquí eso está desactivado a propósito, y se comprobó en el PDF resultante: el campo Producer sale vacío. Cualquier texto que una herramienta escriba dentro de tu documento es una marca de agua, se llame como se llame, y este sitio no las pone.

Tamaños de página y peso del archivo

Los tamaños de página no se tocan: se unió un PDF en A4 (595 x 842 puntos) con uno en Carta/Letter (612 x 792 puntos) y el resultado conserva ambos tamaños, página a página, sin redimensionar, sin escalar y sin añadir bandas para igualar nada. Cuando la selección mezcla tamaños, la herramienta lo avisa, porque de lo contrario la sorpresa aparece en la impresora.

Unir tampoco es comprimir, y se midió para no dejarlo en promesa. Dos PDF diminutos, de dos y tres páginas, pesaban 2.363 bytes entre los dos, y el archivo unido pesó 1.550 — un 34% menos, pero solo porque la cabecera y el cierre fijos de cada PDF se pagan una vez en el archivo unido en lugar de dos veces. Con archivos más grandes ese ahorro se diluye: dos PDF de 60 páginas cada uno sumaban 26.210 bytes, y el unido pesó 25.467 — el 97,2% de la suma. En cuanto los archivos son lo bastante grandes para que ese coste fijo deje de pesar, el total converge con la suma simple, porque el contenido de cada página se copia entero, no se comparte ni se recomprime.

Y los límites, dichos sin rodeos: los PDF protegidos con contraseña no se pueden abrir aquí —hay que quitarles la contraseña antes, en el programa que los creó—, un archivo que no sea un PDF válido se rechaza como ilegible, y una selección vacía lo dice claramente en vez de fallar en silencio. Hay un techo de 5.000 páginas por unión para que una selección equivocada no deje la pestaña bloqueada, y como todo corre en el hilo principal del navegador, una unión con muchas páginas puede dejarla sin responder mientras trabaja. Y como no se pierde nada del contenido, tampoco puede reducir el peso: un escaneo de 40 MB unido a otro de 40 MB da un archivo de 80 MB.

Por qué es gratis

Esta herramienta corre entera en tu navegador: no hay cuenta que crear, no hay límite de archivos escondido detrás de un muro de pago y no hay marca de agua — ni la clásica encima del PDF ni la más discreta escrita en sus metadatos, como el campo Producer, que aquí queda vacío.

No existe una versión de pago con menos restricciones porque no hay un servidor detrás que mantener: el coste de procesar tu PDF lo pone tu propio ordenador, así que no hace falta cobrarte por él.