FreeToGenerate.com

Enlaza a una frase exacta de cualquier página. La parte que va tras el delimitador queda oculta para la página a la que apunta: lo dice la norma. No se sube nada.

Prueba uno:

Crear un enlace

La página a la que quieres enlazar. Si ya lleva un fragmento, se conserva.

Lo único obligatorio. Cópialo tal cual aparece en la página, con su puntuación.

Ponlo para resaltar un pasaje entero: la coincidencia va desde la primera aparición del texto de arriba hasta la primera aparición de este después. Útil cuando el pasaje es largo.

Sirve para desambiguar cuando la frase aparece más de una vez. Tiene que estar presente para que la coincidencia funcione, y no se resalta.

Lo mismo, por el otro lado.

Tu enlace

https://example.com/article#:~:text=an%20example%20text%20fragment

Nada de este texto necesita un tratamiento especial; la codificación ingenua también valdría.

Analizar un enlace

Útil para un enlace que te han pasado y cae donde no debe, y para ver qué recibe la página de destino.

Todo funciona en tu navegador. Nada de lo que escribas o pegues se sube a ningún sitio.

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Enlazar a un texto concreto de una página: generador

Crea un enlace que salta y resalta una frase exacta, y desmonta el que te hayan mandado.

Qué es un fragmento de texto

Un fragmento de texto es un enlace que abre una página y salta directamente a una frase dentro de ella, resaltando la coincidencia. No hace falta que la página tenga un ancla ahí, ni que la página sea tuya: el destino son las palabras mismas. Se escribe dentro del fragmento normal de la URL, detrás de un delimitador de tres caracteres, así que parece un enlace corriente con una cola al final.

Y eso importa porque la alternativa es decirle a alguien que abra un artículo largo y busque una frase. El fragmento de texto lo hace por él, y por eso los navegadores añadieron un comando de copiar enlace al fragmento resaltado y por eso la misma sintaxis aparece en resultados de búsqueda que te dejan en el párrafo pertinente en vez de al principio de la página.

Esta página construye uno a partir del texto que quieres resaltar, y desmonta otro en sentido contrario. Las dos mitades importan, porque la sintaxis tiene dos aristas que producen sin ruido un enlace que apunta a otro sitio del que querías.

Cómo se usa

  1. Indica la URL de la página y el texto. Copia la frase tal cual aparece en la página, con su puntuación. Lo demás es opcional: un término final la convierte en un rango, y los dos campos de contexto desambiguan una frase que sale más de una vez.
  2. Copia el enlace. Si tu texto lleva algún carácter que la sintaxis reserva, la herramienta enseña además lo que habría producido el codificador habitual de JavaScript y lo que esa versión significa en realidad, que rara vez es lo mismo.
  3. O pega un enlace para analizarlo. El analizador muestra cada directiva que encuentra y, aparte, la URL que recibe la página de destino, que no es la que pegaste.

La parte que la página de destino no puede ver

La directiva se separa del resto del fragmento con tres caracteres: dos puntos, virgulilla y otros dos puntos. Ese delimitador existe para poder añadir la sintaxis a las URL sin romper páginas que ya usan el fragmento para lo suyo, y tiene una segunda consecuencia que pasa desapercibida.

La norma es explícita: la directiva se elimina de las API que una página puede alcanzar, para impedir que interactúe con el script del autor. Así que la página a la que enlazas nunca ve la frase que has usado. Su propio código, al leer la URL actual, obtiene todo hasta el delimitador y nada de lo que va después. La sección que describe el mecanismo se titula, de hecho, en torno a ocultar la directiva al script.

Es una decisión de privacidad deliberada —un enlace que contiene la frase que alguien estaba leyendo dice más que un enlace a una página— y es también lo que permite que el formato crezca. Como las páginas no pueden observar las directivas, los navegadores pueden definir otras nuevas sin romper nada, y por eso una directiva desconocida está permitida en vez de ser un error. El analizador de aquí las muestra como desconocidas en lugar de rechazarlas.

El carácter que el codificador obvio se salta

El texto de un fragmento hay que codificarlo por ciento, y la norma nombra tres caracteres que deben escaparse dentro de un parámetro de texto: el guion, el ampersand y la coma. Tienen significado en la sintaxis, así que uno literal cambia lo que dice el enlace.

El codificador estándar de JavaScript escapa dos de esos tres. Deja el guion en paz, porque en cualquier otro sitio de una URL el guion es un carácter perfectamente normal, y resulta que es justo el que la sintaxis usa para marcar los términos de contexto. Un prefijo se escribe como texto, guion y coma; un sufijo, como coma, guion y texto. De modo que un guion pegado a una coma es estructura.

La consecuencia es un enlace que funciona, abre la página, resalta lo que no toca y no da ninguna señal de que algo haya ido mal. Pide un rango que vaya de lo conocido- hasta problema, codifícalo de la forma habitual, y el resultado se lee como un prefijo de lo conocido seguido de un inicio de problema: otros términos, otra coincidencia, ningún error. La herramienta muestra las dos versiones cuando tu texto puede provocarlo, y calla cuando no: la mayoría de los textos no contienen ninguno de los tres caracteres y se codifican igual de las dos maneras.

A quien haya montado alguna vez un enlace mailto esto le sonará. Ese formato también se parece a una cadena de consulta y también trata un carácter de forma distinta al codificador al que todo el mundo recurre.

Limitaciones honestas

Esta herramienta no puede decirte si el texto está realmente en la página. No tiene forma de descargar el destino —un navegador no deja que un sitio lea el contenido de otro—, así que construye un enlace correcto según la sintaxis y no dice nada sobre si encontrará coincidencia. Si la frase ha cambiado desde que la copiaste, el navegador abre la página con normalidad y no salta a ningún sitio.

Tampoco puede prometerte que el navegador vaya a hacerle caso. La compatibilidad se comprueba como sugiere la norma, buscando la interfaz de directiva de fragmento en el documento, y esa respuesta aparece más arriba para el navegador con el que estés leyendo esto. Más allá de la compatibilidad, los navegadores aplican sus propias restricciones sobre cuándo se atiende un fragmento, y un enlace que funciona al pulsarlo desde un sitio puede no hacer nada abierto desde otro.

Por último, la coincidencia es sobre el texto renderizado, no sobre el marcado. Se permite que el espacio en blanco entre los términos de contexto y el objetivo varíe, lo que deja que una frase cruce límites de elementos, pero una frase partida por marcado justo en medio puede seguir sin coincidir. Cuando una frase larga falla, un rango con un inicio corto y un final corto suele aguantar mejor que un único término de inicio muy largo.

¿Por qué es gratis?

Construir un enlace es codificar por ciento unas cuantas cadenas y unirlas, y tu navegador lo hace mientras escribes. No interviene ningún servidor, así que no hay nada que medir ni ninguna cuenta que crear.

No se sube nada. El texto que escribas y cualquier URL que pegues se quedan en esta pestaña.