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Conversor de zona horaria: convierte y compara la hora entre ciudades
Elige una fecha y hora, añade las ciudades que quieras y mira al instante qué hora es en cada una, con su desfase y si allí es el día anterior o el siguiente.
¿Qué es un conversor de zonas horarias?
Un conversor de zonas horarias traduce una fecha y una hora de un sitio a la hora que marca el reloj en otro. Sirve para cuadrar una reunión entre Madrid y Bogotá, saber a qué hora aterriza un vuelo en hora local o simplemente responder a «¿qué hora es ahora en Tokio?» sin hacer la resta a mano.
Esta herramienta no lleva su propia lista de zonas horarias: lee directamente la base de datos IANA que ya trae tu navegador, con sus 418 zonas geográficas. Así nunca se queda desactualizada como pasaría con una tabla escrita a mano — y hay un caso curioso: esa lista del navegador no incluye UTC, así que es la única zona que añadimos nosotros a mano para que no falte justo la que más gente busca.
Cómo convertir una hora entre zonas
- Pon la fecha, la hora y tu zona de origen. Los campos empiezan ya rellenos con el momento actual y con la zona horaria que detecta tu navegador, para que no tengas que buscarla.
- Añade las zonas que quieras comparar. Busca una ciudad o una zona y añádela a la lista. Cada fila muestra su fecha y hora locales, el desfase respecto a UTC y cómo se llama esa zona en ese momento (EST, EDT, GMT+5:45…).
- Copia la comparación cuando la tengas lista. Un botón copia toda la tabla de una vez, lista para pegarla en un correo o un chat al organizar la reunión.
Los dos días al año en que una hora de reloj no es un instante único
Convertir un instante a hora local es fácil. Lo difícil es el camino contrario: partir de una hora de reloj y averiguar a qué instante corresponde, porque dos veces al año esa correspondencia deja de ser uno a uno.
Cuando los relojes se adelantan, se salta una hora entera. En Nueva York, el 8 de marzo de 2026 el reloj pasa de la 01:59:59 directamente a las 03:00:00: los 60 minutos entre las 02:00 y las 02:59 no existen ese día. Si escribes una de esas horas, la herramienta avisa de que esa hora no existe y muestra el instante al que salta el reloj.
Cuando los relojes se atrasan pasa lo contrario: una hora se repite. En esa misma ciudad, el 1 de noviembre de 2026 la 01:30 ocurre dos veces — una en UTC-04:00 y, una hora después, otra en UTC-05:00. Las dos son reales, así que en vez de elegir una en silencio, la herramienta muestra ambas posibilidades y te deja escoger.
Desfases que no son horas enteras, y por qué también importa el día
No todos los cambios de horario de verano duran una hora: en la isla de Lord Howe el reloj se mueve exactamente 30 minutos. Y no todos los desfases respecto a UTC son horas redondas — Katmandú está en UTC+05:45 y las islas Chatham en UTC+12:45 —, así que cualquier conversor que solo maneje horas completas se equivocará en varias zonas del mundo.
A menudo la respuesta que necesitas no es la hora sino el día: cuando en Nueva York es de noche, en Tokio ya es la mañana siguiente. Por eso cada fila indica si allí es el día anterior o el siguiente en cuanto difiere de la zona de origen — justo el dato que hace falta para no citar a alguien a una reunión a las tres de la madrugada sin darte cuenta.
Una nota más: las siglas que devuelve el navegador no son únicas en el mundo (varios países han usado «CST» para desfases distintos) y en algunas zonas ni siquiera hay nombre, solo algo como «GMT+11». Por eso cada fila muestra también el desfase numérico, que no deja lugar a dudas.
¿Por qué es gratis?
Porque no hace falta nada más que tu navegador. La conversión, las reglas de horario de verano y el manejo de fechas imposibles o duplicadas se calculan enteramente en tu equipo con la base de datos horaria que ya trae — no viaja ningún dato a ningún servidor, no hace falta crear una cuenta ni pagar nada.
La honestidad tiene un límite que merece decirse: la exactitud de cualquier fecha futura depende de que las reglas de horario de verano que trae tu navegador estén actualizadas. Los gobiernos cambian esas reglas a veces con poco margen, y un navegador desactualizado aplicará las reglas viejas. Le pasa a cualquier herramienta que use la base de datos del sistema — que son casi todas —, pero preferimos decirlo en vez de dar a entender que la respuesta es eterna.