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Girar y voltear una imagen sin subir nada
Gira en cuartos de vuelta exactos, voltea en espejo o ajusta un ángulo libre para enderezar un horizonte, todo procesado en tu propio navegador.
¿Qué es un rotador de imágenes?
Un rotador de imágenes gira una foto 90, 180 o 270 grados, la voltea en espejo horizontal o vertical, o la endereza con un ángulo libre de −180 a 180 grados, y entrega el resultado en JPEG, PNG o WebP.
Esta herramienta hace todo el trabajo en tu navegador con el lienzo (canvas) del propio equipo: la imagen nunca se sube a un servidor, así que no hace falta cuenta, no hay marca de agua y no hay límite de cuántas veces la uses.
Cómo girar una imagen
- Sube tu imagen: arrastra un archivo JPEG, PNG o WebP al cuadro, o haz clic para elegirlo desde tu equipo.
- Gira, voltea o ajusta el ángulo: usa los botones de 90 grados para giros exactos a la izquierda o la derecha, los botones de volteo para espejar la imagen en horizontal o vertical, o el deslizador libre de −180 a 180 grados para un ajuste fino; elige el color de fondo si el giro libre deja esquinas al descubierto.
- Elige el formato y descarga: selecciona JPEG, PNG o WebP, ajusta la calidad si hace falta y descarga el resultado; todo se ha procesado en tu navegador, sin que el archivo pasara por ningún servidor.
Qué cuesta girar una imagen
Girar un cuarto de vuelta parece trivial, pero calcularlo con seno y coseno nunca da un resultado perfecto: la trigonometría de una computadora deja una fracción de píxel de sobra, y una foto de 4000 × 3000 puede volver como 3000 × 4000,0000001. Esta herramienta no usa trigonometría para los giros de 90, 180 y 270 grados —intercambia los lados directamente—, así que un cuarto de vuelta es exactamente eso, y cuatro giros seguidos devuelven la imagen a sus dimensiones originales exactas.
Un ángulo libre es otro asunto: para que la imagen girada quepa entera, el lienzo tiene que crecer. Un cuadrado girado 45 grados necesita alrededor de 1,414 veces cada lado, es decir, el doble de píxeles. Por eso existe un techo de salida de 16.777.216 píxeles (4096 × 4096): una imagen de 4096 × 4096 girada 45 grados necesitaría 5793 × 5793 —unos 33,5 millones de píxeles—, así que la herramienta la reduce para que quepa y te avisa cuando lo hace.
Ese mismo giro libre deja al descubierto las esquinas que no formaban parte de la foto original, y hay que rellenarlas con algo: de ahí la elección de fondo blanco, negro o transparente. JPEG no admite transparencia, así que si eliges fondo transparente y guardas en JPEG, esas esquinas se rellenan en blanco; usa PNG o WebP si quieres conservarla de verdad. Los cuartos de vuelta y los volteos, en cambio, no dejan nada al descubierto, así que el fondo no se les aplica.
Guardar siempre implica decodificar y volver a codificar la imagen, así que un JPEG pierde algo de calidad incluso en un giro de 90 grados exacto en su geometría; una herramienta de línea de comandos puede girar un JPEG sin pérdida reordenando sus bloques internos, pero un lienzo de navegador no puede. PNG no pierde nada. Al guardar también se descartan todos los metadatos —EXIF, GPS, modelo de cámara, fechas—: pérdida real si los querías conservar, ganancia real de privacidad si no. El navegador ya aplica la orientación EXIF al leer la imagen, así que empiezas girando lo que realmente ves, sin pelearte con una etiqueta de orientación oculta.
¿Cuándo hace falta un ángulo libre en vez de un cuarto de vuelta?
Un cuarto de vuelta sirve cuando la foto quedó de lado o boca abajo. Un ángulo libre entra en juego cuando el problema es más fino: un horizonte marino inclinado dos grados, una foto de arquitectura que no quedó perfectamente vertical, o un documento escaneado que salió torcido unos pocos grados en la bandeja del escáner.
En esos casos, el deslizador de −180 a 180 grados corrige el ángulo exacto sin necesidad de otro programa, y la elección de color de fondo evita que las esquinas que quedan al descubierto arruinen el resultado.
¿Por qué es gratis?
Rotar y voltear una imagen es trabajo de canvas del navegador: lo calcula tu propio equipo, no un servidor nuestro, así que no hay coste que trasladarte. Por eso esta herramienta no pide cuenta, no añade marca de agua y no impone un límite de usos: la imagen nunca sale de tu navegador y el resultado es enteramente tuyo.