También disponible en: English · Português · Français · العربية
Divide un PDF y extrae solo las páginas que necesitas
Marca las páginas, descarga un PDF nuevo con esas y solo esas, sin que el archivo salga de tu navegador.
Qué es un divisor de PDF
Un divisor de PDF es una herramienta que te deja quedarte solo con las páginas que te interesan de un documento, sin tocar el resto. Aquí lo haces marcando las páginas que quieres —una, varias, un tramo entero— y el resultado es un PDF nuevo con exactamente esas páginas, en el orden que tú decidas. Todo pasa dentro de la pestaña del navegador: el archivo no viaja a ningún servidor, así que puedes trabajar con un contrato firmado, un extracto bancario o el escaneo de tu DNI sin que salga de tu ordenador.
No hay subida de por medio porque no hace falta. El navegador ya sabe leer un PDF byte a byte, así que la separación de páginas —copiar unas, descartar otras y escribir un archivo nuevo— se hace ahí mismo, con JavaScript, sin pasar por ningún backend. Es la misma razón por la que no necesitas cuenta ni esperar una cola de procesamiento: el trabajo lo hace la máquina que ya tienes delante.
Cómo se usa
- Suelta tu PDF o haz clic para elegirlo. En cuanto se carga, ves el nombre del archivo, cuántas páginas tiene y cuánto pesa, justo encima del selector de páginas.
- Marca las páginas que quieres conservar. Escribe un rango en el campo Páginas —tipo 1-3, 5, 8-— o haz clic en los números de la cuadrícula de abajo; el campo y la cuadrícula van sincronizados en los dos sentidos, y tienes Seleccionar todo y Vaciar selección a mano si prefieres empezar de cero.
- Descarga el archivo con solo esas páginas. El resultado se actualiza en vivo —cuántas páginas llevas seleccionadas y cuánto va a pesar el archivo— antes de que pulses Descargar; si necesitas otro recorte, carga un PDF distinto sin salir de la página.
Cómo leer y escribir el rango de páginas
El campo Páginas se comporta como el cuadro de rango del diálogo de imprimir, no como una lista libre. En un documento de 10 páginas, escribir 1-3, 5, 8- selecciona las páginas 1, 2, 3, 5, 8, 9 y 10: un guion al final del número quiere decir «hasta la última página», y uno al principio empieza en la página 1.
El orden que escribes es el orden que sale, y si repites un número, la página se repite en el archivo final. Pedir 9,4,4 sobre ese mismo documento de 10 páginas produce un PDF de tres páginas que se leen en este orden: página 9, página 4 y otra vez la página 4. O sea que el mismo campo que sirve para extraer páginas también sirve para reordenarlas o duplicar una a propósito, útil si necesitas la portada dos veces, por ejemplo. Todo esto se comprobó releyendo la salida con una segunda librería de PDF, sin relación con la que hace la extracción.
Un rango al revés cuenta hacia atrás: 5-2 en ese documento da las páginas 5, 4, 3 y 2, en ese orden. Los números que se pasan del final se descartan sin más aspavientos: pedir 9, 10, 11 y 99 en un archivo de 10 páginas te devuelve solo 2 páginas, las que sí existen. Lo que no cambia es que un texto que no se parece a un rango —o una selección que solo apunta a páginas que no existen— se rechaza con su propio aviso, en vez de intentar adivinar qué querías decir o entregarte un PDF vacío.
Qué pasa con el peso y los metadatos
El archivo baja de peso al extraer páginas, pero no en proporción directa a cuántas quitas. En una prueba con un documento de 10 páginas y 2.426 bytes, sacar una sola página dio un archivo de 709 bytes: un 29% del original, no el 10% que tocaría si el peso se repartiera a partes iguales entre páginas. Las páginas que descartas desaparecen del todo, pero la estructura fija del formato PDF se queda, así que no cuentes con que quitar el 90% de las páginas reduzca el archivo al 10% del tamaño.
Lo que no sobrevive al recorte es igual en cualquier herramienta que separe páginas de un PDF, porque es una consecuencia de cómo funciona el formato: el archivo que descargas es un documento nuevo, no un recorte del antiguo, así que el título, el autor, los marcadores y los campos de formulario interactivos del original no pasan a él. El contenido de cada página —texto, fuentes, imágenes, vectores— sí se conserva tal cual, con sus dimensiones intactas. Si el PDF tenía un formulario relleno que quieres mantener, aplánalo antes de dividirlo, porque los campos en sí no viajan.
Tampoco se estampa nada nuevo encima. Muchas librerías de PDF escriben su propio nombre en el campo Producer del archivo cada vez que guardan un documento; aquí eso está desactivado a propósito, y se ha comprobado revisando la salida: el campo llega vacío. Eso sí, hay límites que conviene conocer: un PDF con contraseña no se puede abrir aquí, hay que quitársela antes en el programa que la puso; el selector muestra números de página, no miniaturas, porque cargar un renderizador de PDF entero solo para las vistas previas habría pesado demasiado para todo el que entra —si no tienes claro qué contiene cada página, lo más rápido es tener el PDF abierto al lado en tu visor habitual—; y como todo corre en el hilo principal de la pestaña, un documento muy grande puede dejarla congelada un rato mientras trabaja.
Por qué es gratis
Esta herramienta no tiene ninguna versión de pago escondida detrás. Funciona entera en tu navegador, así que no hay servidor que mantener por cada PDF que se procesa, ni cuenta que crear, ni límite mensual esperando para cobrarte cuando lo superas.
Tampoco añade nada al archivo que descargas: ni una marca de agua, ni un aviso pegado en la esquina, ni el nombre de ningún servicio metido en los metadatos. Lo que sale es tu PDF con las páginas que elegiste, y nada más.