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Generador de lorem ipsum con palabras reales en cinco idiomas

Texto de relleno en latín clásico o con palabras reales de español, inglés, portugués, francés y árabe, listo para copiar y pegar sin salir del navegador.

Qué es un generador de lorem ipsum

Un generador de lorem ipsum es una herramienta que rellena un espacio de maquetación con texto de prueba en lugar de contenido real, para que puedas ver cómo se comporta una tipografía, una columna o un bloque de texto antes de tener el contenido definitivo. El nombre viene del pasaje en latín que lleva décadas usándose para esto, y que empieza precisamente por «lorem ipsum».

La mayoría de generadores solo escupen ese mismo latín corrompido una y otra vez. Este además genera texto de relleno con palabras reales de español, inglés, portugués, francés y árabe, para que puedas probar en tu propio idioma —con tildes, con eñes, con la puntuación y la dirección de lectura que de verdad vas a publicar— y no solo con un latín que nunca tuvo que lidiar con nada de eso.

Cómo se usa

  1. Elige el idioma. Seis botones: lorem ipsum en latín (el que sale por defecto), inglés, español, portugués, francés y árabe. Si eliges árabe, el texto se genera ya en dirección de derecha a izquierda.
  2. Decide cómo medir el texto y cuánto quieres. Con los botones de párrafos, frases o palabras eliges la unidad, y ajustas la cantidad con la casilla numérica o el deslizador: de 1 a 30 párrafos, de 1 a 60 frases o de 5 a 800 palabras. En modo latín puedes marcar o desmarcar que el texto empiece por «Lorem ipsum dolor sit amet».
  3. Copia el resultado o genera otro. El texto aparece en una caja de solo lectura junto con el recuento de palabras y caracteres. El botón Copiar cambia a «¡Copiado!» durante dos segundos, y si necesitas HTML puedes marcar la casilla para envolver los párrafos en etiquetas p antes de copiar.

De dónde viene el lorem ipsum

El pasaje no lo inventó nadie pensando en rellenar maquetas: es latín corrompido de De finibus bonorum et malorum, un texto de Cicerón del año 45 a. C., tomado de las secciones 1.10.32-33. «Lorem ipsum» es lo que quedó de «dolorem ipsum» —«el dolor mismo»— al perderse las dos primeras letras.

La versión aceptada dice que fue Richard McClintock, del Hampden-Sydney College, quien rastreó el origen ciceroniano hasta esas líneas, y que el pasaje llegó al mundo del diseño a través de una lámina de letras transferibles Letraset de los años sesenta, y más tarde por Aldus PageMaker, que lo llevó a cada estudio de diseño con un ordenador.

El pasaje estándar tiene 445 caracteres y 69 palabras, 63 de ellas distintas, con una longitud media de 5,35 caracteres por palabra. Esa combinación concreta de letras y longitudes es la que ha hecho que se siga usando dos mil años después de escrito, para un propósito completamente distinto al original.

Cuándo el lorem ipsum es mala idea

Hay cinco letras que no aparecen ni una sola vez en el pasaje estándar: j, k, w, y y z. Para un diseñador esto tiene una consecuencia muy concreta: si montas una muestra tipográfica con lorem ipsum, la j y la y —dos letras corrientísimas en español— no se ven en ningún momento, y tampoco hay ni un solo carácter acentuado: ni una á, é, í, ó, ú, ñ, ü, ni una ¿ o ¡ de apertura. El latín nunca te va a enseñar qué le pasa a tu maqueta con esos caracteres, y mucho menos con un alfabeto que no sea el latino.

Por eso tiene sentido generar el relleno con palabras reales de tu idioma en lugar de con latín: consigues las letras, las tildes y la textura de longitud de palabra que de verdad vas a usar. El resultado sigue siendo un sinsentido a propósito —las palabras salen en orden aleatorio, sin gramática—, y eso es bueno: un relleno legible y con sentido sería peor, porque el lector lo confunde con el texto definitivo y se pone a leerlo en vez de fijarse en el diseño. El modo español, además, abre las preguntas con ¿ y las exclamaciones con ¡ como manda la ortografía, y el modo árabe usa su propia puntuación —la coma ، el punto y coma ؛ y el interrogante ؟— y se escribe de derecha a izquierda, que es justo lo que revienta una maqueta pensada solo para alfabeto latino.

Dicho esto, el lorem ipsum —en cualquier idioma— tiene límites que conviene conocer. El más común es que el texto de relleno acaba publicado sin querer: busca «lorem» en tu código y en tu gestor de contenidos antes de publicar, porque aquí no hay nada que lo impida. Tampoco te da realismo, solo letras y textura: el contenido real trae nombres propios, cifras, URLs y palabras larguísimas sin espacios, que es justo lo que rompe una maqueta en producción, y ningún generador de relleno los produce. Y si pides el texto por párrafos, el número de palabras que obtienes es el que resulte de sumar las frases, no una cifra exacta —para eso, pide palabras directamente—. El lorem ipsum no tiene ningún problema de licencia, porque es latín con dos mil años a sus espaldas: el argumento en contra es de diseño, no legal.

Por qué es gratis

Esta herramienta genera el texto entero dentro de tu navegador: no hay servidor de por medio, no hace falta cuenta ni correo, y no hay ninguna marca de agua ni un plan de pago con más idiomas o más palabras escondido detrás.

Es una más de las herramientas gratuitas de FreeToGenerate.com, pensada para resolver esto en el momento, sin fricción y sin dejar ningún rastro en ningún servidor.