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Aquí aparecerá la traducción en cuanto empieces a escribir.

Letras

A.-
B-...
C-.-.
D-..
E.
F..-.
G--.
H....
I..
J.---
K-.-
L.-..
M--
N-.
O---
P.--.
Q--.-
R.-.
S...
T-
U..-
V...-
W.--
X-..-
Y-.--
Z--..

Números

0-----
1.----
2..---
3...--
4....-
5.....
6-....
7--...
8---..
9----.

Puntuación

..-.-.-
,--..--
:---...
?..--..
'.----.
--....-
/-..-.
(-.--.
)-.--.-
".-..-.
=-...-
+.-.-.
@.--.-.
!*-.-.--
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_*..--.-
$*...-..-

Los signos marcados con un asterisco se usan a diario, pero la norma ITU-R M.1677-1 no los recoge como parte oficial del alfabeto morse.

Todo el proceso ocurre en tu navegador: no se envía nada a ningún servidor y no se guarda nada al recargar la página.

También disponible en: English · Português · Français · العربية

Traductor de código morse

Convierte texto en morse y morse en texto al instante, con audio y temporización reales, sin salir del navegador.

Qué es un traductor de código morse

Un traductor de código morse convierte letras y números en la secuencia de puntos y rayas que nació con el telégrafo hace casi dos siglos, y hace también el camino inverso: lee esa secuencia y la devuelve como texto legible. Esta herramienta trabaja con las 54 señales que recoge la norma internacional ITU-R M.1677-1 —las 26 letras del alfabeto latino, los 10 dígitos y los signos de puntuación que la Unión Internacional de Telecomunicaciones reconoce como oficiales— y actualiza la traducción con cada tecla que pulsas.

Lo que la distingue de una simple tabla de equivalencias es que respeta la temporización real del morse: no solo dice qué punto o qué raya corresponde a cada letra, también reproduce esa secuencia como un tono con la duración exacta que tendría a la velocidad que elijas, medida en palabras por minuto. Es, a la vez, diccionario, decodificador y generador de audio, todo dentro del navegador.

Cómo se usa

  1. Elige el modo y escribe: pulsa Texto a morse si partes de una frase normal, o Morse a texto si lo que tienes son puntos y rayas; luego escribe o pega el contenido en la caja de entrada y verás el resultado en la caja de solo lectura de al lado, actualizándose mientras tecleas.
  2. Ajusta la velocidad: mueve el deslizador o cambia la casilla numérica entre 5 y 40 palabras por minuto (15 por defecto): esa cifra fija tanto la duración que se muestra en el recuento como el ritmo del audio.
  3. Copia o reproduce el resultado: usa Copiar para llevarte el texto al portapapeles —el botón cambia a ¡Copiado! durante dos segundos— o pulsa Reproducir para escuchar el morse como un tono; mientras suena, el botón pasa a Detener.

La temporización: por qué la velocidad no es solo un número

Todo el morse se mide en una sola unidad: la duración de un punto. Una raya dura tres unidades, el hueco entre los símbolos de una misma letra dura una, el hueco entre letras dura tres y el hueco entre palabras dura siete. Ese sistema de proporciones es lo que hace que un punto y una raya suenen distintos aunque los envíe una máquina, y es también lo que casi todos los traductores web pasan por alto: sin él, el audio se reduce a una serie de pitidos idénticos sin ningún parecido con morse real.

La velocidad se calibra siempre contra la misma palabra: PARIS. Codificada, ocupa exactamente 43 unidades —.--. .- .-. .. ...— y si se le suma el hueco de palabra final llega a 50 unidades justas, la cifra de referencia de todo el sistema. De ahí sale la fórmula estándar para la duración de un punto: 1200 dividido entre las palabras por minuto. A 20 palabras por minuto un punto dura 60 milisegundos; a 10, el doble, 120. Y por construcción, enviar PARIS W veces seguidas a W palabras por minuto tarda siempre 60 segundos exactos, sea cual sea la velocidad que elijas entre las que ofrece la herramienta.

SOS es el mejor ejemplo de que el morse no es solo un alfabeto letra por letra: la señal de socorro se escribe ...---... sin ningún hueco entre las tres letras, y ocupa 23 unidades. Si se enviaran S, O y S como tres letras sueltas, con sus huecos de tres unidades entre cada una, ocuparía 27. A las 15 palabras por minuto que trae esta herramienta por defecto, esa señal de socorro dura 2,16 segundos exactos.

Lo que el morse puede transmitir y lo que se queda fuera

El morse no distingue mayúsculas de minúsculas: «sos» y «SOS» generan exactamente la misma señal, porque el alfabeto solo define una forma por letra. Tampoco existen señales para las vocales acentuadas, la diéresis ni la Ñ, así que al codificar una palabra como «AÑO» la herramienta omite la Ñ y lo suma al recuento de caracteres omitidos, en vez de inventarse un punto y raya que no existen en ninguna norma. Lo mismo pasa con cualquier alfabeto que no sea el latino: algunos países desarrollaron variantes propias en el pasado, pero quedan fuera de la ITU-R M.1677-1 y esta herramienta no las adivina ni las mezcla con el estándar.

De los signos de puntuación que aparecen en la tabla, 13 están recogidos en la norma ITU-R M.1677-1 y 5 no: la exclamación, el ampersand, el punto y coma, el guion bajo y el símbolo del dólar se usan constantemente pero no son oficiales, y la tabla los marca en vez de mezclarlos sin más con el resto, como hacen la mayoría de las tablas que circulan por internet. El signo más joven de todos es la arroba: se añadió en 2004, expresamente para poder dictar direcciones de correo electrónico por morse, y su señal —.--.-.— es literalmente una A y una C pegadas sin hueco entre ellas.

Conviene tener claro qué no hace esta herramienta. Es un traductor, no un descifrador: no escucha una grabación, no lee la foto de una cinta perforada ni interpreta golpecitos captados por un micrófono. Y aunque reproduce el tono con una velocidad fiel a las palabras por minuto que elijas, lo hace siempre a una sola velocidad constante; los operadores reales aprenden a copiar de oído con la temporización Farnsworth, en la que las letras se envían rápido pero los huecos se alargan, y eso queda fuera del alcance de este generador.

Por qué es gratis

Esta herramienta corre entera en tu navegador: la conversión, la temporización y el tono de audio se calculan en tu propio equipo, así que no hace falta subir nada a ningún servidor ni esperar a que responda uno. Eso significa que no hay cuenta que crear, no hay marca de agua en el resultado ni una versión de pago con más funciones escondidas detrás de un muro.

FreeToGenerate.com reúne herramientas como esta, pensadas para resolver una tarea concreta en el momento, sin fricción y sin pedir nada a cambio. Cierra la pestaña y no queda ningún rastro: la próxima vez que abras el traductor, las cajas estarán vacías, exactamente igual que la primera vez.