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Alfabeto fonético de la OTAN
Escribe un texto y deletréalo en Alfa, Bravo, Charlie, con las letras y pronunciaciones tomadas de los dos documentos que de verdad las definen.
Qué es el alfabeto fonético de la OTAN
Es un conjunto de 26 palabras, una por letra, elegidas para que ninguna pueda confundirse con otra en una radio con mala señal. Alfa, Bravo, Charlie, Delta y así sucesivamente. El nombre corriente se lo atribuye a la OTAN, pero el alfabeto no es suyo: está definido en el Anexo 10 de la OACI, la norma internacional de telecomunicaciones aeronáuticas, y reproducido en el Apéndice 14 del Reglamento de Radiocomunicaciones de la UIT, que cubre el ámbito marítimo y la radio en general. Entró en vigor el 1 de marzo de 1956 y las palabras no han cambiado desde entonces.
Tampoco es fonético en el sentido que le darían los lingüistas: no describe sonidos, sustituye letras por palabras enteras. Las normas lo llaman alfabeto de deletreo, que es exactamente lo que es.
Las palabras de esta página están transcritas de esos dos documentos y no de otras webs, algo que importa más de lo que debería, porque las dos grafías que más gente escribe mal están en la primera mitad del alfabeto.
Cómo usar el conversor
- Escribe o pega tu texto. Funcionan letras, dígitos y espacios, y el resultado se actualiza mientras escribes. No importan las mayúsculas, y el espacio entre palabras se convierte en una barra para que la separación se conserve al leerlo en voz alta.
- Elige qué números quieres. «Aviación» da las pronunciaciones de la OACI: los dígitos dichos casi como en inglés, reescritos para sobrevivir a un canal ruidoso. «Marítimo» da el código de cifras de la UIT, que los sustituye por palabras completamente distintas. Las 26 letras son idénticas en ambos casos.
- Léelo o cópialo. Las tablas de referencia bajo el resultado listan cada letra y cada cifra con la pronunciación tal como aparece impresa en la norma. Lo que el alfabeto no puede expresar se deja tal cual y se cuenta, en vez de descartarse en silencio.
Un alfabeto y dos juegos de números totalmente distintos
Comparando fila a fila la tabla de la OACI con la de la UIT, las letras son las mismas. Las mismas 26 palabras, las mismas pronunciaciones, con exactamente una excepción en toda la tabla: la OACI imprime Hotel como HO TELL y la UIT como HOH TELL. Esa es toda la discrepancia entre aviación y marina en las letras.
Los números no coinciden en absoluto. Aviación conserva los dígitos ingleses y los reescribe para que resistan las interferencias: tres es TREE, cuatro es FOW-er, cinco es FIFE y nueve es NIN-er. Las sílabas en mayúscula son las tónicas; la norma señala que ZE-RO lleva el mismo énfasis en las dos sílabas, mientras que FOW-er acentúa la primera.
El código de cifras marítimo tira las palabras inglesas por completo. Cero es Nadazero, uno es Unaone, dos es Bissotwo, y luego Terrathree, Kartefour, Pantafive, Soxisix, Setteseven, Oktoeight y Novenine. Cada una tiene tres sílabas con el dígito inglés enterrado al final, de modo que aunque se pierda la primera parte el número sobrevive. De las once entradas de cada tabla, exactamente una palabra aparece en las dos: Decimal.
Así que la afirmación habitual de que «hay varios alfabetos OTAN» se equivoca de una forma interesante. Hay un alfabeto y hay dos maneras sin relación entre sí de decir los dígitos. Cuál te conviene depende de si estás en un avión o en un barco.
Se escribe Alfa y Juliett
Los dos documentos imprimen Alfa, no Alpha, y Juliett con dos tes, no Juliet. No es una errata que acabó normalizándose: es deliberado. La «ph» con sonido de F es una convención del inglés que la mayoría de las lenguas no comparte, y una t final muda es justo el tipo de letra que se pierde. Escribir las palabras como deben pronunciarse elimina la ambigüedad para quien las lee sin conocerlas, hable español, indonesio o japonés.
La palabra Alpha sí aparece en el Anexo 10 de la OACI —diez veces—, pero nunca en el alfabeto de deletreo. Todas las apariciones son «Alfabeto Internacional n.º 2», «n.º 3» o «n.º 5», que son codificaciones de caracteres para teletipo y no tienen nada que ver con la voz por radio. Es fácil buscarlo y malinterpretarlo.
Otras dos que se corrompen por el camino: es Whiskey con e, y X-ray con guion.
Limitaciones honestas
Las marcas de acento tónico de las letras faltan aquí a propósito. Ambas normas marcan la sílaba tónica de la tabla de letras subrayándola, y un subrayado no sobrevive cuando el PDF publicado se lee como texto. Antes que adivinar qué sílaba va subrayada —y equivocarse en una página cuyo sentido es la fidelidad a la fuente—, las letras se dan sin acentuar. Las tablas de números marcan la tónica con mayúsculas, así que esas se reproducen exactamente.
El alfabeto cubre de la A a la Z y los diez dígitos, y nada más. No hay palabra para una letra acentuada, así que esta herramienta la reduce a su base —café se deletrea Charlie Alfa Foxtrot Echo—, lo cual es una pérdida real de información y se dice en vez de ocultarse. La puntuación y los alfabetos no latinos se dejan tal como se escriben y se cuentan aparte, porque un alfabeto de deletreo que se inventara una palabra para ب sería peor que uno que admite que no puede.
Las variantes nacionales son legítimas y aquí no se muestran. El Apéndice 14 termina permitiendo que las estaciones de un mismo país, al comunicarse entre sí, usen cualquier otra tabla que reconozca su administración. Esa es la base legal de los alfabetos policiales —Adam, Boy, Charles— que mucha gente confunde con este. Son sistemas distintos con fines distintos, no versiones incorrectas de esta tabla.
Los datos se someten a 44 comprobaciones: que cada palabra clave empiece por su propia letra, que no se haya colado ninguna grafía popular, que las tablas de la OACI y la UIT difieran en exactamente una fila y que esa fila sea Hotel, que los dos juegos de cifras compartan exactamente una palabra, y que un texto corriente no dé nada por indeletreable.
¿Por qué es gratis?
Es una tabla de consulta y un bucle, ejecutándose en tu navegador mientras escribes. Nada de lo que escribas se envía a ninguna parte, no hay cuenta y no hay límite.
Las tablas de referencia tampoco se reservan: el sentido de la página es que son correctas y están documentadas, y eso no vale nada si hay que registrarse para leerlas.