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Calculadora de IVA
Añade el IVA, quítalo, o compara lo que una factura cobra línea a línea con lo que cobra sobre el total.
¿Qué es una calculadora de IVA?
El IVA es un porcentaje que se añade al precio de casi todos los bienes y servicios. Una calculadora de IVA hace dos cuentas pequeñas: añadir el impuesto a un precio sin IVA para obtener el precio final, y trabajar hacia atrás desde un precio con IVA para hallar la base y el impuesto que contiene. La segunda es la que la gente hace mal a mano, porque hay que dividir entre uno más el tipo y no restar el tipo.
Al 21%, una base de 100 se convierte en 121. En sentido contrario, un precio final de 121 contiene 100 de mercancía y 21 de impuesto, pero un precio final de 100 contiene 82,64 y 17,36, no 79 y 21. Restar el 21% al precio final es el error clásico y se equivoca en casi la sexta parte del impuesto.
Esta calculadora lo hace todo con aritmética entera exacta sobre céntimos enteros. Nada pasa por un número de coma flotante por el camino, cosa que importa cuando el resultado es una cifra que alguien va a cuadrar contra un extracto bancario.
Cómo se usa
- Elige qué necesitas. Añadir IVA toma un precio sin impuesto y te da el impuesto y el total. Quitar IVA toma un precio que ya lo incluye y lo separa. Comparar una factura toma varios importes y enseña la discrepancia que se explica más abajo.
- Fija el tipo. Escribe cualquier porcentaje, o usa la fila rápida con los ocho tipos de uso común en Europa. Los tipos con decimales funcionan, así que 8,25 vale, y el campo admite la coma como separador decimal.
- Lee todas las filas, no solo la que venías a buscar. En los modos de añadir y quitar tienes la base, el impuesto y el total juntos, así que la cifra que no buscabas está ahí cuando alguien la pregunte. En el modo de comparar tienes los dos totales y la diferencia entre ellos.
Por qué una factura puede mostrar dos totales de IVA distintos
Aplica el 21% a tres líneas de 10,33, 20,67 y 5,99 y hay dos maneras defendibles de calcular el impuesto. Puedes calcular el IVA de cada línea, redondear cada uno al céntimo y sumarlos. O puedes sumar las líneas primero y calcular el IVA una sola vez sobre el total. Dan resultados distintos, y el motivo es sencillamente que redondear tres números y sumarlos no es lo mismo que sumar tres números y redondear una vez.
Medimos con qué frecuencia importa, sobre 100.000 facturas generadas al azar de entre dos y doce líneas a los tipos europeos habituales. Los dos métodos discrepan en el 52% de ellas, hasta en cuatro céntimos. No es un caso raro escondido en datos extraños: es la mitad de todas las facturas, y quien cuadra cuentas al céntimo se lo encuentra constantemente.
Ninguna de las dos respuestas es un error. Las dos son aritmética correcta respondiendo a preguntas ligeramente distintas, que es justo por lo que las administraciones tributarias han tenido que escribir cuál debe usar una factura en vez de dejárselo al software. Eso varía según el país, así que la herramienta te enseña las dos cifras y la diferencia en lugar de elegir una y esconder la otra. Consulta qué exige tu propia administración antes de decidir qué columna pones en un documento.
El consejo práctico que se deduce es más aburrido de lo que parece: sé coherente. Un proveedor que calcula por línea y un cliente que comprueba sobre el total van a discrepar en céntimos para siempre, y el tiempo que se pierde averiguando por qué cuesta más que los céntimos.
El temor al redondeo que resulta infundado
El miedo evidente ante una herramienta así es la deriva. Cada paso redondea al céntimo, así que añadir el IVA a una base y volver a quitarlo debería acabar en un sitio ligeramente distinto de donde empezó, y repetirlo debería irse alejando.
No es así. Lo barrimos de forma exhaustiva en vez de muestrearlo: todos los importes desde un céntimo hasta 200.000 céntimos, a cada uno de los ocho tipos habituales, lo que son 1,6 millones de casos. La ida y vuelta devolvió el importe original todas y cada una de las veces. Ampliarlo a los 5.000 tipos entre el 0,01% y el 50% con valores de sondeo tampoco encontró ningún fallo. Con redondeo a la mitad hacia arriba en los dos extremos, añadir el IVA y quitarlo es exacto.
Merece la pena decirlo claro porque la intuición es muy fuerte, y porque señala dónde está el problema de verdad. El redondeo sí muerde en este terreno, pero muerde cuando se suman varias cifras ya redondeadas, no cuando una cifra se redondea dos veces. Eso es la comparación de facturas de arriba, y es lo que hay que mirar.
Límites honestos
Esto es aritmética, no asesoría fiscal, y no sabe nada de tu situación. No sabe qué tipo se aplica a lo que vendes, si tu cliente está en otro país, si procede la inversión del sujeto pasivo, ni si la operación está exenta o a tipo cero, que son cosas distintas con consecuencias distintas. Esas preguntas deciden el tipo, y el tipo es algo que escribes tú.
Aquí se redondea a la mitad alejándose del cero, igual que la función REDONDEAR de cualquier hoja de cálculo, que es contra lo que casi todo el mundo compara. Algunas jurisdicciones y algunos sistemas contables redondean a la mitad al par, y los dos solo difieren cuando un valor cae en una mitad exacta. Si tu contabilidad redondea de otra manera, espera alguna discrepancia de un céntimo con esta herramienta y ya sabes de dónde sale.
La herramienta trabaja con dos decimales, que es lo correcto para el euro, la libra y casi todas las monedas con IVA. Existen monedas sin unidad menor o con tres, y esta página no las ofrece.
Por último, el modo de comparación supone un único tipo en todas las líneas. Las facturas reales mezclan tipos a menudo, con uno reducido en algunos artículos y el general en otros, y entonces la misma discrepancia aparece dentro de cada grupo de tipo por separado.
¿Por qué es gratis?
Porque es aritmética entera y no hay nada que ejecutar. No hay servidor de por medio: todo ocurre en tu navegador y ningún importe que escribas se sube, se registra ni se guarda. Los precios y las líneas de factura son información comercial sensible más a menudo de lo que se cree, y esa es buena razón para que no viajen.
Así que no hay cuenta, ni registro, ni nada reservado. El motor y las 59 comprobaciones que lo verifican están en el repositorio junto a la página, incluido el barrido exhaustivo de ida y vuelta y la comparación de facturas que hay detrás de la cifra citada arriba.