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La voz pasiva no es un error

La pasiva es la opción correcta cuando no sabes quién hizo algo, cuando no importa quién lo hizo, o cuando lo que interesa es aquello sobre lo que se actúa. Esta herramienta las cuenta; no te dice que las elimines.

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Detector de voz pasiva en español

Pega tu texto e identifica al instante cada pasiva con ser, junto con las frases largas y las estadísticas de tu redacción, gratis y sin subir nada a ningún servidor.

Qué es la voz pasiva en español

En una frase activa, el sujeto hace la acción: «los ingenieros construyeron el puente». En una frase pasiva, el sujeto la recibe: «el puente fue construido por los ingenieros». Esta segunda forma, con el verbo ser seguido de un participio que concuerda en género y número con el sujeto (construido, construida, construidos, construidas), es la que en gramática se llama pasiva perifrástica, y es la que reconoce este detector de voz pasiva.

Pero si le pides a un hispanohablante que corrija voz pasiva de memoria, probablemente no pensará primero en ser más participio, sino en frases como «se construyó el puente» o «se venden casas». Esa es la pasiva refleja, construida con se más un verbo en tercera persona, y en español real es muchísimo más frecuente que la pasiva con ser: donde el inglés recurre sin problema al passive con to be, el español prefiere casi siempre la refleja. Entender esta diferencia es el primer paso para identificar voz pasiva con criterio, y es la razón de la limitación más importante de esta herramienta, que se explica más abajo.

Cómo se usa

  1. Pega tu texto. Escribe o pega el borrador en el cuadro grande; no hay botón de analizar, los resultados se recalculan solos mientras escribes.
  2. Ajusta el umbral de frase larga. Un control deslizante fija a partir de cuántas palabras una frase cuenta como larga; empieza en 25, pero puedes subirlo o bajarlo según el tipo de texto.
  3. Revisa las estadísticas y las dos listas. Arriba verás el número de frases, el porcentaje con alguna pasiva, cuántas son largas, la longitud media y la frase más larga. Debajo, una lista cita cada construcción pasiva encontrada y dice si le sigue un agente introducido por «por», y otra lista enumera las frases largas con su recuento de palabras. Un panel fijo recuerda, todo el tiempo, que la pasiva no es un error.

Cuándo la pasiva es la opción correcta

Casi todas las herramientas que corrigen voz pasiva la tratan como una falta que hay que eliminar. No lo es. La pasiva es la elección correcta cuando no sabes quién hizo algo, cuando no importa quién lo hizo, o cuando lo que te interesa como tema de la frase es el objeto sobre el que se actúa y no el agente: «el proyecto fue aprobado ayer» pone el foco en el proyecto, no en el comité; a nadie le hace falta nombrarlo. El español científico, el jurídico y buena parte del periodístico usan la pasiva con toda intención, precisamente por esto.

Sí existe un matiz genuinamente español que conviene tener en cuenta, y es distinto de «la pasiva está mal»: muchos manuales de estilo en español desaconsejan abusar de la pasiva con ser porque, usada en exceso, suena a calco del inglés más que a español natural, sobre todo cuando la refleja habría sonado más idiomática («se aprobó el proyecto» en lugar de «el proyecto fue aprobado»). Eso es un argumento de registro y de naturalidad, no una regla gramatical: la herramienta cuenta las pasivas que encuentra y te deja ver dónde están; decidir cuáles conviene reescribir sigue siendo criterio de quien escribe.

Qué detecta la herramienta y qué se le escapa

El detector busca una forma concreta: cualquier conjugación de ser (es, son, era, eran, fue, fueron, será, serán, sido, siendo) seguida de un participio, respetando la concordancia de género y número que el español marca en el participio (construido, construida, construidos, construidas). Reconoce los participios irregulares habituales (hecho, dicho, visto, puesto, escrito, abierto, roto, vuelto, muerto, cubierto, resuelto, satisfecho) y todas sus formas concordadas, y distingue la ortografía correcta según la raíz verbal: los verbos cuya raíz termina en vocal llevan tilde en la terminación cuando hay hiato, así que leer da leído, mientras que construir da construido, sin tilde, porque ahí hay diptongo. Ambas formas se detectan correctamente.

La limitación más importante, y la que de verdad hay que entender antes de confiar en los números: esta herramienta no detecta la pasiva refleja. «Se venden casas» o «se construyó el puente» no aparecerán en la lista de construcciones pasivas, aunque gramaticalmente lo sean, y como se explicó arriba, en español real la refleja es la forma pasiva más común, más incluso que la pasiva con ser. La razón de no intentarlo es deliberada, no un descuido: distinguir con fiabilidad una pasiva refleja de un se reflexivo («se lava»), de un se impersonal («se vive bien aquí») o de un verbo pronominal («se arrepintió») exige entender el significado de la frase, no solo su forma, y una heurística de ortografía que lo intentara marcaría como pasiva una cantidad enorme de español corriente que no lo es. Un detector ruidoso, lleno de falsos positivos, sería peor que uno honesto sobre lo que no cubre; por eso esta herramienta detecta con confianza la construcción que puede identificar bien y dice claramente cuál se le escapa, en vez de fingir que la cubre.

Hay además una ambigüedad de fondo que ningún detector, ni en español ni en inglés, puede resolver solo mirando palabras. En inglés, «the window was broken» es literalmente dos frases distintas: alguien rompió la ventana, o la ventana estaba en estado de rota, y solo el contexto lo aclara. El español tiene el mismo problema, pero lo resuelve mejor gramaticalmente, con el contraste entre ser y estar: «la puerta fue cerrada» es un evento, alguien la cerró, mientras que «la puerta estaba cerrada» describe un estado resultante y no es una pasiva en absoluto. Precisamente por eso este detector solo busca ser más participio y deja fuera estar más participio: si contara ambos por igual, confundiría un acontecimiento con una descripción, que es justo el error que el propio español está diseñado para evitar y que el inglés no puede.

Que la detección de la pasiva sea difícil no es una afirmación gratuita: el lado en inglés de esta herramienta se probó contra un conjunto de referencia de 54 frases construidas a mano para cubrir cada tipo de pasiva en inglés, con 100% de precisión y 100% de exhaustividad. Al pasar el mismo conjunto por dos librerías publicadas, compromise (un etiquetador real de categorías gramaticales) acertó 42 de 54, y write-good (un corrector de estilo muy usado) acertó 43 de 54; sobre prosa real, las tres implementaciones discrepan en un 5% de las frases. Esa cifra es evidencia de que detectar la pasiva es un problema genuinamente difícil y de que dos implementaciones serias pueden dar resultados distintos; es una comparación del lado en inglés, no una medición sobre el español, pero la lección, que cualquier detector merece revisión humana, vale igual para los dos idiomas.

Por qué es gratis

Todo el análisis ocurre en tu navegador con expresiones regulares sobre el texto que escribes: no hay ninguna llamada a un modelo de lenguaje, ni servidor que reciba tu texto, ni límite de uso. Puedes pegar un párrafo o un manuscrito entero, revisarlo cuantas veces quieras, y nada de eso sale nunca de tu propio equipo. No hace falta crear una cuenta, no hay marca de agua en ningún resultado y no hay letra pequeña: es una herramienta gratuita porque, técnicamente, cuesta lo mismo que ejecutar un poco de JavaScript, que es exactamente lo que hace.